- Con el Modelo de Salud Familiar y Comunitario que impulsa el GRUN
Nicaragua impulsa un modelo de salud preventiva en salud sin precedentes en la región, lo que ha permitido una disminu-ción significativa de las enfermedades y el acceso a servicios especializados en las zonas más alejadas del país.
Campañas masivas de vacunación, ferias de salud, jornadas de fumigación para prevenir las enfermedades como el dengue, y una red comunitaria que trabaja sin descanso para brindarle a la población los servicios de salud, son algunas de las estrategias impulsadas por el Ministerio de Salud (Minsa), dentro del Modelo de Salud Familiar y Comunitario que impulsa el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN).
“Esta política y modelo de salud nos ha permitido avanzar en alcanzar ese derecho a la salud del pueblo nicaragüense que se ha restituido en la segunda etapa de la Revolución”, asegura el doctor Carlos Sáenz, viceministro de salud. Gracias a esta estrategia y la voluntad política del gobierno, se han obtenido grandes logros, en contraste con los gobiernos neoliberales en los que la salud era una mercancía al alcance de una minoría.
De acuerdo al doctor Sáenz, durante los gobiernos neoliberales, los logros alcanzados en la primera etapa de la Revolución se derrumbaron, privatizando los servicios públicos, no había medicamentos y reactivos de laboratorio, le indicaban al paciente que comprara sus medicamentos, incluía hasta la sangre que necesitaba la persona enferma, el médico realizaba cobros adicionales por una atención diferenciada y especial.
Resultados evidentes
Con la llegada del Frente Sandinista al gobierno, la salud fue declarada gratuita y universal, y 19 años después los resultados están a la vista. La reducción de la mortalidad materna pasó de 92.8 en el 2006 a 16.2 por 100,000 nacidos vivos en el 2025; la reducción de la mortalidad infantil, de 29 fallecidos en el 2016 a 9.56 fallecidos por 1,000 nacidos vivos en el 2025; y la desnutrición crónica en menores de 5 años disminuyó en 15.8 puntos porcentuales, pasando de 21.7% en 2006 a 5.9% en 2025.
La Merienda Escolar, la promoción del consumo de alimentos saludables, la educación preventiva a los padres de familia y el control del desarrollo del niño desde su nacimiento hasta los 5 años, han sido los factores determinantes para la reducción de la desnutrición crónica.
En cuanto a las mujeres, se ha reducido la mortalidad por cáncer de cérvix en mayores de 20 años, pasando de 1,6 fallecidas por 10,000 mujeres en 2006 a menos de un fallecido en 2025. “Esto ha sido posible a través de la captación de mujeres que pueden desarrollar cáncer cervicouterino debido a sus condiciones de riesgo y poder darle el tratamiento oportuno y a tiempo, evitando complicaciones y muertes”, explica el Viceministro.
También se ha incrementado en 8 veces las embarazadas alojadas en Casas Maternas, pasando de 9,205 en 2006 a 71,165 en 2025. Hoy Nicaragua cuenta con más de 181 Casas Maternas en las regiones más alejadas del país; en el periodo neoliberal no llegaban a 50.
“Tenemos una Casa Materna en cada municipio y en algunos de ellos hasta 4 Casas Maternas, lo que nos permite darle seguimiento y de manera temprana a cualquier complicación del embarazo. Esta estrategia ha funcionado muy bien para disminuir la mortalidad materna”, afirma Sáenz.
Campañas de vacunación permanentes
Actualmente Nicaragua desarrolla 16 campañas de salud, algunas de ellas se realizan hasta dos veces por año, contra 19 enfermedades. Estas campañas impactan a alrededor de un millón de personas anualmente, incluyendo niños y adultos. En 2025 la cobertura de vacunación se incrementó en 9 puntos porcentuales, pasando de 88% en 2006 a 97% en 2025.
Las brigadas del Minsa recorren hasta el último rincón del país, para vacunar a la población sin necesidad que tenga que salir de sus hogares. El objetivo es aumentar el nivel de protección, sobre todo a los niños, los adolescentes, las embarazadas y los adultos mayores.
Entre estas campañas se destacan la Campaña “Madres heroicas: garantes de la paz”; Campaña Nacional “Sin Diabetes”; la Campaña de Vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH); Campaña Permanente de Vacunación contra la Covid-19; la Campaña de Vacunación contra la Fiebre Amarilla, para proteger a los niños y niñas de 1 año; la Campaña Nacional para la detección temprana del cáncer de mamas “Nora Astorga”; y la Campaña de Lucha Antiepidémica para el control del mosquito transmisor del dengue, entre otras.
Nicaragua registra mínimos fallecidos por dengue, comparados con otros países de la región, debido a las jornadas de fumigación, abatización y al trabajo de los líderes comunitarios que informan a las autoridades cuando se presentan casos en sus territorios, barrios o comunidades.
Con estas jornadas, se vacunan anualmente unos 967,906 niños, con la campaña contra el VPH han sido vacunados 391,198 niños y contra la diabetes 1,560,000. “Todas estas campañas se hacen cuando hay voluntad política, cuando hay un gobierno comprometido con el pueblo, con las familias nicaragüenses”, sostiene el doctor Sáenz.
Llevando salud gratuita y de calidad
Además, el país impulsa una estrategia única en la región: el Programa Mi Hospital mi Comunidad, donde el personal de los hospitales acerca las especialidades a las familias, detectando tempranamente enfermedades para su tratamiento oportuno.
En estas jornadas se realizan intervenciones quirúrgicas, correcciones ortopédicas y se diagnostican distintas enfermedades, brindando seguimiento y control. El programa incluye la realización de ferias, megaferias y las Clínicas Móviles que se desplazan en todo el país. En 2025 se realizaron 73,481 ferias y megaferias de salud en medicina interna, ginecológica, ortopedia y neurocirugía en las comunidades rurales y vulnerables, brindando 9.6 millones de atenciones.
“El sistema de salud familiar y comunitario juega un papel crucial ya que es una estrategia diseñada para llevar salud gratuita a las comunidades remotas del país, a las personas que no tienen accesibilidad a los servicios, personas vulnerables, llegando al lugar más recóndito del territorio”, indica el alto funcionario, para quien el modelo de salud ha transformado las zonas rurales al descentralizar la atención médica, mejorar la equidad y facilitar el acceso universal y gratuito.
Para esto ha sido fundamental tres estrategias clave: las visitas de los equipos de salud (ESAFC) a las comunidades rurales para brindar atención integral, promover la prevención y realizar el seguimiento continuo de los pacientes; las redes comunitarias capacitadas (parteras, brigadistas y líderes locales), para actuar como primera línea en la vigilancia epidemiológica y la detección oportuna de enfermedades en lugares de difícil acceso.
Y la atención materno-infantil, que ha reducido las desigualdades y las tasas de mortalidad materna e infantil mediante estrategias preventivas focalizadas. “Este enfoque ha sido reconocido por su efectividad, para expandir la cobertura de salud gratuita y responder de manera rápida a las necesidades sanitarias de los nicaragüenses desde sus propios territorios, y esto es lo que hace grande este desarrollo”, recalca el Viceministro.
Actualmente, la red comunitaria de salud cuenta con 76,631 miembros voluntarios que juegan un papel fundamental en el modelo de salud comunitario. “Durante los gobiernos neoliberales la red comunitaria de salud fue desarticulada hasta casi desaparecerla. Muchos de los brigadistas que se formaron en la primera etapa de la Revolución, se convirtieron en brigadistas de Ongs; señala.
Clínicas Móviles: salud, vida y esperanza para el pueblo
Las Clínicas Móviles del Ministerio de Salud son otra parte esencial de este modelo de salud. Estas unidades móviles brindan consultas, hacen evaluaciones clínicas, y dan tratamientos y seguimiento a los pacientes directamente en sus comunidades, facilitando el acceso a los servicios de salud.
Las clínicas se iniciaron en 2016 como una modalidad de servicios orientada a acercar la atención en barrios y comunidades, permitiendo que el pueblo reciba asistencia médica especializada tanto en zonas rurales como urbanas. Inicialmente funcionaron con la donación de 10 clínicas móviles provenientes de Venezuela, luego se rehabilitaron 41 rastras para convertirlas en unidades médicas que hoy se desplazan por distintos puntos del país y atienden al menos a 58 mil personas cada semana.
Cada clínica móvil cuenta con servicios odontológicos, consultas de medicina general y especialidades, además de equipamiento como ultrasonidos que permiten detectar enfermedades o dar seguimiento a embarazos. A partir del 2020 se realizaron modificaciones en el tamaño de las unidades, facilitando la llegada a poblaciones con dificultades de acceso y fortaleciendo la cobertura en distintos territorios.
Los datos reflejan el alcance de este programa y el impacto en las comunidades. Solo en diciembre de 2025 se realizaron 1,301 ferias de salud y clínicas móviles que atendieron a 132,467 familias en 2,191 barrios y comunidades, incluyendo 55 ferias con atención especializada y estudios como mamografías y ultrasonidos.
Otro de los logros más importantes que se destacan es la reducción de la transmisión materno fetal del VIH, pasando de 56 casos en 2006 a cero casos en 2025. Estas cifras son el resultado de la detección temprana de la enfermedad durante el primer trimestre del embarazo o mujeres en edad fértil. Además, la realización de 300 cirugías intrauterinas y 321 cirugías al nacimiento, siendo Nicaragua el único país de Centroamérica que realiza este tipo de cirugías gratuitamente en el sistema público de salud.
La salud gratuita, la inversión en nuevos hospitales, centros de salud y equipos de alta tecnología, la formación de profesionales de salud, son algunos de los factores que han posibilitado estos históricos avances en el sistema de salud público nicaragüense; pero, sobre todo, ha sido determinante la voluntad política de los Copresidentes, Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo de restituir el derecho a la salud al pueblo nicaragüense.