- En el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor
Emilio Zambrana (*)
Celebrar y regocijarnos con el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, nos brinda la oportunidad de deliberar sobre el papel fundamental que desempeñan los libros en nuestras vidas y en la sociedad en general. Esta celebración, que se lleva a cabo el 23 de abril, no solo nos recuerda la importancia de la literatura, sino también busca fomentar el hábito de la lectura.
Los libros son más que simples objetos impresos o electrónicos: son ventanas hacia mundos desconocidos, fuentes de conocimiento y herramientas para el desarrollo personal.
Los orígenes del Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, ameritan y contienen un significado que va más allá de una efeméride en la memoria de la humanidad. Y uno podría preguntarse, ¿por qué tanta fiesta para un objeto que en apariencia es tan sencillo? El célebre escritor, poeta y novelista alemán, premio Nobel de Literatura en 1946, Hermann Hesse, nos brinda una pista en uno de sus ensayos llamado “La Magia del Libro”:
“Entre los muchos mundos que el hombre no recibió como regalo de la naturaleza, sino que creó con su propio espíritu, el mundo de los libros es el más fascinante. Cada niño, garabateando sus primeras letras en su pizarra e intentando leer por primera vez, al hacerlo, entra en un mundo artificial y sumamente complicado: para conocer por completo las leyes y reglas de este mundo y practicarlas a la perfección, ninguna vida humana es suficiente. Sin palabras, sin escritura y sin libros, no habría historia, no podría haber concepto de humanidad”.
Para expresar su devoción por los libros, el genial escritor y poeta argentino Jorge Luis Borges, dijo alguna vez que siempre imaginó al paraíso como una especie de biblioteca. “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”, escribió en el poema “Un lector”.
Para referirse a la lectura –el acto cristalizador de la escritura–, muchos intelectuales afirman que “la literatura existe para que podamos ser otros, vivir otras vidas”. Hablando de libros, sostienen que “la función de la literatura no es solo procurar placer, entretenimiento, fascinación a los lectores, sino también formar buenos ciudadanos para la sociedad”.
Las bibliotecas, semilleros de la cultura
El 23 de abril, junto con el libro, también se festeja al derecho de autor, que es el marco legal que justamente permite y propicia que florezca el ecosistema del libro. Gracias al derecho de autor, miles de autores y editores en todo el mundo pueden invertir tiempo y dinero en la creación y publicación de tantas obras que enriquecen a la sociedad.

El 23 de abril de 1996 fue un día especial en Barcelona. Se llevaba a cabo el congreso de la Unión Internacional de Editores, con la asistencia de casi mil editores y acompañantes provenientes de 47 países, cuando se celebró por primera vez el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.
La relevancia histórica de esta celebración coincide con el fallecimiento de grandes figuras literarias como Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, iconos de la literatura universal cuyos nombre y obras son exaltadas al brindarle un homenaje el 23 de abril de cada año. Se eligió esta fecha, porque los tres hicieron su tránsito hacia la inmortalidad el 23 de abril de 1616.
Ahora bien, las bibliotecas son fundamentales para fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual. Su importancia radica en promover el acceso a la cultura, valorar la diversidad cultural y reconocer el papel de los libros como herramientas de diálogo y transmisión de conocimientos.
En Nicaragua, las bibliotecas forman parte de un engranaje que abona a generar el aprendizaje a través del conocimiento de los libros. Niños y jóvenes se nutren con cada libro que se posa en sus manos, visualizando el conocimiento para el desarrollo y el progreso, ambas premisas de nuestro Buen Gobierno. Cada centro de enseñanza impulsa la lectura, para que los estudiantes desarrollen el sentido de la imaginación y la creatividad.
El libro como puente de Cultura
El fomento a la lectura y la cultura, son componentes valiosos en esta celebración que busca impulsar el hábito de la lectura en personas de todas las edades y culturas, facilitando el acceso universal a la cultura a través de los libros, que actúan como puentes entre generaciones y culturas, permitiendo la exploración del patrimonio inmaterial y la diversidad de ideas.
En nuestro país tenemos oportunidad de celebrar todo el año con Ferias de Lectura, Talleres de Lecto escritura y un sinfín de actividades que impulsa el gobierno sandinista encabezados por los Copresidentes, el Comandante Daniel Ortega Saavedra y la Compañera poeta y escritora Rosario Murillo Zambrana.
Contamos con espacios para el fomento de la lectura, así como con grupos y movimientos, entre ellos el Movimiento Cultural Leonel Rugama de la Juventud Sandinista que realizan permanentemente actividades en aras de la promoción y rescate del libro como fuente inagotable de conocimientos. Aquí también notamos la presencia de los adultos mayores organizados para rendirle culto al libro.
Esta es una celebración para promover el disfrute de los libros y la lectura. El libro nos permite acceder a nuestra memoria histórica, genera comunidad a través de la lectura y colabora a tener identidad personal y nacional.
Como objeto cultural, el libro ha ingresado en un proceso sostenido de evolución. Pero ya sea en soporte físico o formato virtual, nadie duda de su importancia para la transmisión de conocimiento, la formación de nuevos ciudadanos y el disfrute estético. Sí, el libro goza de buena salud.
El Instituto Nicaragüense para la Juventud y los Pueblos, por medio de la Biblioteca Nacional Rubén Darío, celebra año con año el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, honrando no sólo a los grandes como William Shakespeare, Garcilaso de la Vega y Miguel de Cervantes, sino a todos nuestros escritores e intelectuales, a todo nuestro pueblo que acude a los libros para el aprendizaje en función de desarrollo.
Nicaragua está hecha de vigor y gloria y con la celebración del Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, tenemos un acicate para honrar a nuestro Héroe y Príncipe de las Letras Castellanas, el poeta universal Rubén Darío, que nos acompaña para que tengamos más formación y amor por los libros.
(*) Poeta, escritor y periodista.